Mercado Tariácuri, el monstruo de fuego.

La falta de seguros que protejan inmuebles e inversiones provoca que los afectados se conformen con poco apoyo.

Por Blanca Simón Ortiz.

URUAPAN, MICH.- Han pasado 16 años desde su funcionamiento, pero la falta de conocimiento y el pensar que nunca va a pasar nada grave, ha provocado no tomar previsiones para proteger tanto el patrimonio municipal como el de familias enteras y las consecuencias se vivieron hace poco más de dos meses.

Fue la madrugada del pasado 26 de octubre cuando un voraz incendio acabó con la inversión y trabajo de unos 70 pequeños empresarios e indirectamente a otros 600 que sufrieron pérdidas parciales .

Y es que a decir de los mismos locatarios del Mercado Tariácuri durante estos más de tres lustros que fueron reubicados de la vía pública, no han regularizado su situación fiscal, por lo que no han procurado contar con un seguro que proteja su patrimonio, y estar regularizados ante el Sistema de Administración Tributaria ( SAT) les permitiría acceder a protegerse con la contratación de un seguro, pero tampoco la autoridad municipal en sus diferentes administraciones se ha ocupado ni de la regularización de los oferentes ni tampoco por proteger los inmuebles municipales como es el caso del Mercado Tariácuri.

Es de recordar que este inmueble, se planeó para la reubicación de 700 comerciantes que ocupaban los portales del primer cuadro de la ciudad de Uruapan, así como la calle Constitución para ello se accedió a un crédito a 20 años, ello en 2004, la construcción del mismo llevo casi 4 años y fue hasta el 1 de agosto que se logró la reubicación de los comerciantes, mismos que desde este hecho, tuvieron avisos de lo que podría pasar pues apenas dos días después de la fecha de entrega de locales, se suscitaron dos conatos a causa de una probable falla eléctrica o corto circuito, unos años después un cilindro de gas provocó un pequeño incidente y posteriormente una olla de presión explotó, pero estos avisos no fueron suficientes para tomar previsiones, en esta enésima ocasión, los daños solo fueron materiales ya que no se han tenido perdidas humanas,

Después del incendio del 26 de octubre, los comerciantes se han conformado con algunos apoyos económicos que el gobierno estatal ha dispersado en montos que van de los 5 mil a los 20 mil pesos pero han reconocido que dicha ayuda no es suficiente pues hubo quienes tenían una inversión mayor al apoyo que han recibido .

Sobre el asunto el actual alcalde Carlos Manzo Rodríguez, respecto a asegurar el patrimonio municipal, manifestó que se les han indicado a los comerciantes que se pongan de acuerdo y comenzar con un proceso en el que sean ellos quienes se hagan cargo del espacio, es decir, sea su responsabilidad el mantenimiento y costo de servicios que actualmente corren a cargo del erario municipal, pero sobre asegurar el patrimonio no puntualizó nada.

En resumen, el Mercado Tariácuri seguirá siendo un monstruo, no solo de fuego, sino al que hay que añadir que con el incendio algunas estructuras metálicas se vieron sumamente afectadas y que a decir de los mismos comerciantes habrá que esperar al primer sismo que se presente para ver si resiste, aunque se prevé que haya una reconstrucción de las vigas y columnas de acero afectadas lo que aumenta los riesgos tanto físicos como materiales y en el que más que nunca requerirá de seguros que protejan tanto a las personas como al inmueble y a las mercancías.

Deja un comentario