El miércoles 20 de enero, en Washington, será la toma de posesión de Joe Biden como presidente de Estados Unidos. Se tiene previsto que sea un evento marcado por el Covid-19 y el asalto al Capitolio llevado a cabo por una turba ungida por el presidente saliente, Donald Trump, quién confirmó que asistirá.

Se instalará un “campo de banderas” en parte del “Mall“, la inmensa explanada situada frente al Congreso donde se levantan museos y monumentos oficiales de Washington. Dichas banderas representarán a “los ciudadanos estadounidenses” que no puedan presenciar el acto en vivo.
La ceremonia de inauguración se realizará en un clima de extrema tensión, provocado por el asalto al Capitolio protagonizado por partidarios de Trump el pasado seis de enero para protestar por la certificación de la victoria del demócrata. La seguridad se ha reforzado significativamente en la ciudad y el Pentágono autorizó el despliegue de hasta 20 mil efectivos de la Guardia Nacional.
El comité organizador reveló que lady Gaga cantará el himno nacional estadounidense desde las escalinatas del Capitolio, luego Jenifer López, realizará una actuación musical. Y es que ambas artistas habían apoyado a Biden durante su campaña. Lady Gaga, a quien el presidente electo llama “gran amiga”, ya había actuado en su último gran mitin, y cuando era vicepresidente de Barack Obama trabajaron juntos en una campaña contra el acoso sexual.
La ceremonia de toma de posesión del demócrata será diferente a cualquier otra. Tanto los organizadores como la alcaldesa de la capital han pedido a los estadounidenses que no salgan a la calle y que la sigan virtualmente desde casa, ya que el país sufre el pico más alto de la pandemia.
Tras la ceremonia, Biden irá inmediatamente al Cementerio Nacional de Arlington con tres de sus predecesores: Barack Obama, Bill Clinton y George W. Bush, para depositar una ofrenda floral en la tumba del soldado desconocido y hacer una llamada a la unidad.
